una máquina de inyección ni mejoran la calidad de las piezas producidas ni tampoco acortan el ciclo. Comparando estos componentes con los de una electrónica convencional encontraremos que su volumen y su cantidad se han reducido enormemente, a la vez que se han suprimido casi todas las conexiones por cable. Este último detalle confiere a la microelectrónica una mayor seguridad de funcionamiento.
Pero aparte de ello los microprocesadores y los procesadores bit tienen una gran capacidad de acumulación de datos (memoria) y por un módico precio ofrecen al inyectador unas posibilidades muy superiores a las que estaba acostumbrado. Para explicar mejor las posibilidades que ofrece este sistema utilizaremos unos ejemplos gráficos:
La figura 8 muestra el panel frontal de un armario de mandos. Los parámetros a graduar se introducen de forma central mediante un teclado numérico y aparecen de forma textual, y ordenados por grupos en una pantalla.
Al graduar la primera vez la máquina para un molde determinado hay que rellenar a través del teclado absolutamente todos los valores de los formularios que aparecen en la pantalla sucesivamente. En tal caso se procede a rellenar «ordenadamente» cada parámetro, es decir, siguiendo el orden de los números de codificación correlativos. Si el operador se salta por olvido un número, la pantalla avisa con una señal de «error de maniobra». En cambio, cuando la máquina ya trabaja y el operador desea optimizar algún parámetro, puede conmutar a «graduación libre» y corregir así directamente el parámetro deseado
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Además de permitir leer y rellenar los valores de consigna, la pantalla sirve también para seleccionar los programas de trabajo (fig. 9) y en la medida adecuada y necesaria para la representación gráfica de datos o para indicar valores reales momentáneos (fig. 10 y 11).
Si se dispone de un impresor o de un ordenador con teclado alfanumérico pueden introducirse además en la pantalla textos informativos con datos sobre el molde, el material, sobre la máquina misma y accesorios necesarios o equipos periféricos, detalles importantes referentes a la calidad .que debe tener la pieza, etc. Una vez optimizada la puesta a punto de la máquina, los datos pueden grabarse en un portadatos. Cuando más tarde se vuelva a utilizar el mismo molde, los datos de ajuste se introducirán rápidamente y sin error. Como portadatos existen diversos tipos de mayor o menor sofisticación y precio: cinta magnética (fig. 12), cinta perforada (fig. 13), floppy disk, ordenador, etc. En combinación con un impresor, los protocolos pueden imprimirse sobre papel para conservar legible toda la información de cada molde, cada producto. Pero para que un portadatos tenga utilidad hay que disponer de una hidráulica fiable a lo largo del tiempo, que permita reproducir con exactitud los valores introducidos eléctricamente es decir, una hidráulica digital.
Para el taller de inyección, este mando ofrece las siguientes ventajas:
graduación de la máquina muy simplificada muy clara y muy rápida a través del teclado central,
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