Pero el coste del equipo mismo y los costes energéticos se ven aumentados de forma nada despreciable. Se han llevado a cabo experimentos con una máquina de inyección equipada con dos sistemas hidráulicos paralelos, uno digital y otro con servoválvulas, de modo que la máquina en cuestión podía inyectar utilizando uno u otro sistema. Pues bien, las piezas obtenidas resultaron de igual calidad en ambos casos (2) y el comportamiento al comenzar la producción o, tras alguna interrupción era muy similar por no decir igual con ambos sistemas.

Pero la conclusión obtenida es la siguiente: una servoválvula siempre acusa el fenómeno negativo de la histéresis y además pierde los valores de con signa al cabo de cierto tiempo. Por otra parte, el consumo energético de la máquina equipada con servohidráulica se sitúa aproximadamente a un 30 por 100 por encima de la máquina con hidráulica digital.

¿COMANDAR O REGULAR?
En la práctica no hay lugar a esta pregunta en una forma pura, pues todas las máquinas existentes poseen circuitos comandados y circuitos regulados. Hay toda una fila de funciones en cada máquina, para las cuales lo más adecuado es un circuito de regulación y otras, para las que conviene más un simple comando. Por ejemplo, la velocidad del plato portamolde o la presión de apoyo de boquilla basta con poderlas comandar con precisión, mientras que la calefacción del plastificador debe depender forzosamente de circuitos reguladores.

Así pues, los sistemas de regulación con servoválvula tienen una aplicación relativamente baja. Por lo general sólo se utilizan para regular magnitudes hidráulicas a un valor constante, como es la presión o el caudal del aceite. Al evaluar tales sistemas no se debe olvidar que las válvulas son muy caras y que consumen más energía que otras. Y hay que tener presente que la hidráulica digital es una solución más barata y más segura para la obtención de una misma meta es decir, para que los parámetros hidráulicos mantengan una elevada constancia, tanto de ciclo a ciclo como a lo largo del tiempo.
Sin embargo, la servohidráulica permite además algo que parece muy interesante: modificar de forma automática la curva de presión de la masa en la fase de remanencia de inyección, igualándola a la curva ideal consignada. Pero el sentido de esta reacción automática está muy discutido y genera hoy día mucha polémica.
Cuando la curva se desvía se debe a diferentes causas y el sistema servo corrige la curva modificando únicamente la presión. Es más lógico controlar los valores que realmente se establecen y mantenerlos constantes mediante circuitos de regulación individuales y actuar a la vez de acuerdo con el principio de causalidad, es decir, eliminando las perturbaciones en el lugar mismo donde se originan. Por ejemplo: si la temperatura del molde cambia, se producirá un cambio en la presión de la masa en el molde. Desde luego que este cambio de presión puede compensarse a través de la presión hidráulica que empuja el husillo, pero simultáneamente cambiará el tiempo de enfriamiento de la pieza y, en el caso de materiales parcialmente cristalinos también cambiará la estructura y la contracción de la pieza. Otros criterios de calidad como es el brillo superficial también se verá afectados por la temperatura del molde. En un caso como el descrito es mucho más recomendable regular automáticamente la temperatura del molde y puede preverse un dispositivo de vigilancia integrado en el mando de la máquina, con una alarma automática en caso de exceder una tolerancia determinada.

Otra causa frecuente del cambio de presión de la masa en el molde puede ser que cambie la viscosidad del material de una partida a otra. También para estos casos es más racional utilizar una alarma (con un captador de presión en el molde) que no, corregir automáticamente la presión pues esto afectará también a diversos criterios de calidad, entre otros a las dimensiones de la pieza.

LA MICROELECTRONICA Y SU MISIÓN
Ante todo hay que dejar claro que el empleo de componentes altamente integrados como microprocesadores o procesadores bit en el mando de

panel de mandos