esquema
comando

En la graduación de caudal = velocidad se consiguen, por ejemplo, con 5 diafragmas fijos, pero de distinto tamaño 25—1=31 caudales diferentes (fig. 4). De manera similar podemos comandar digitalmente una válvula limitadora de presión convencional (fig. 5), a base de añadir o quitar resistencias hidráulicas fijas. En las máquinas actuales se emplean para esto 7 elementos fijos distintos, que permiten una disolución del ámbito de graduación en 27—1=127 presiones diferentes (fig. 6). Pero las ventajas de la hidráulica digital no se limitan a unos pocos casos en que se requiere mucha precisión. Hay que tener en cuenta la sencillez y la robustez de las válvulas de asiento cónico (tipo cartridge) acreditadas por su seguridad de funcionamiento desde hace muchos años. Y además la precisión de una máquina inyectando piezas de calidades digamos «medianas» tiene tanta mayor importancia cuanto más nos acercamos al límite de capacidad de la máquina. Como botón de muestra tenemos la figura 7.
valvula digital
claravoya

Se trata de una claraboya de PC de 1 m. x 1 m. = 10.000 cm2, que se está fabricando con una máquina de 16.000 kN (1.600 Mp).

Para evitar la formación de rebabas se requiere la máxima precisión en el cambio de presión de llenado a presión remanente y que el valor de la presión remanente se repita con toda exactitud de ciclo a ciclo. La regulación de los parámetros hidráulicos por medio de servoválvulas también mejora notablemente la constancia de las velocidades y de las presiones, si la comparamos con la que se consigue con una hidráulica proporcional.