Con estas divisiones se obtienen unidades con áreas entre 100 y 200 m2 c/u. Se deben utilizar mallas de 2 metros de altura y ojo de malla entre 3/4 y 1/2 pulgada, que garanticen un tiempo de vida útil de 2 a 3 años, mínimo, a fin de que se justifique la inversión a realizar.
La malla se debe anclar al fondo y taludes del estanque, mediante la apertura de una brecha de 20 cm de ancho por 20 cm de profundidad. Una vez abierta la brecha, se coloca alambre liso entrelazado a la parte inferior de la malla. Sobre el alambre se colocan ganchos de hierro que permiten fijar la malla al fondo del estanque. La división se soporta mediante postes de madera o plástico, de donde se tiempla alambre liso entrelazado y suficientemente tensionado como para darle soporte a la parte superior de la malla.
Al final del proceso de división, se lleva a cabo una revisión total para cerciorarse de que no hayan quedado imperfecciones u orificios que permitan que los peces se pasen de un lado a otro de las divisiones. Es necesario seleccionar estanques con áreas entre 600 y 800 m2, que posean profundidad promedio entre 1 y 1,2 m, con el objeto de lograr mayor estabilidad térmica en el cuerpo de agua.

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