Una vez retirado el exceso de lodo y malezas, se deja solear el estanque durante dos o tres días, a fin de lograr la mineralización y desinfección del suelo. Seguidamente, se agrega cal agrícola a razón de 50 a 80 gramos por metro cuadrado, esparcida uniformemente por el fondo y taludes del estanque.
La cal, además de la corrección de pH del suelo, contribuye a aumentar la dureza del agua, lo cual incide en el logro de mejores resultados con el abonamiento.