La cuarentena en piletas o acuarios permite observar el comportamiento y estado sanitario de los peces antes de su traslado a los estanques en tierra. Esto garantiza mayor control de la calidad de agua, además de posibilitar la aplicación de tratamientos profilácticos o curativos, de acuerdo a las necesidades de los mismos.

Los contenedores, accesorios (nasas, mallas divisorias, bombas o sistemas de calefacción por contacto) y el agua a utilizar, se deben esterilizar con anterioridad. Para la esterilización del agua se utilizan filtros provistos de lámparas de luz ultra violeta (UV) disponibles en el mercado.
El agua de los acuarios o piletas deberá mantenerse en condiciones fisicoquímicas adecuadas para lograr un proceso de aclimatación eficaz. Entre los factores que se deben controlar están:

Temperatura: La temperatura del agua debe mantenerse en rangos de 28 a 30°C, para lo cual debe recurrirse a calefactores eléctricos y/o a la implementación de sistemas de invernadero.