La arawana azul posee aletas con radios blandos, lo cual supone una ventaja para su manejo en cautiverio. La tonalidad del color de las aletas y del cuerpo de la arawana azul cambia de acuerdo al estado nutricional, a la calidad de agua y a su estado de desarrollo. Durante las etapas iniciales de crecimiento presenta tonalidades más oscuras en el cuerpo y aletas.
Los peces juveniles logran tonalidades azul verdosa en el cuerpo y azul marino intenso en la aleta dorsal, anal y caudal, bordeado de una franja amarilla ocre, que permanece en los individuos adultos, situación que no ocurre con las manchas claras que sólo se presentan en la aleta dorsal de los juveniles.
Las aletas pectorales y pélvicas no desarrollan tonalidades vistosas. Sin embargo, el gran tamaño y extraña forma que poseen las primeras y los largos filamentos en el extremo de la aleta pélvica complementan la belleza y majestuosidad de este pez.

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